Sobre la ciencia

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La finalidad suprema de toda criatura es llegar hasta el Creador. La Ciencia es un resplandor de su infinita Sabiduría y por medio de ella puedes acercarte a Él, si aciertas a encontrar entre las sombras de penosas investigaciones las huellas radiantes de la Divinidad. (Antulio, MS)

El camino del verdadero sabio[editar]

Dijo Hilkar en manifestación espiritual a Adamí:[1]

Adamú…, amado niño del Éufrates: No te afanes con exceso por el descubrimiento de historias de remotos tiempos, que ellas se te descubrirán por sí solas

cuando hayas profundizado en tu propio interior, y hayas obtenido por la fe, la purificación y el amor, la unión inefable con la [Divinidad]. Ella sola te hará dueño de todo sus secretos cuando te hayas desposado con Ella por el más perfecto amor. (...)

Y comprendió por fin el sentido íntimo de aquel mensaje. Comprendió asimismo porqué los Kobdas habían dado preferencia a la educación moral de la humanidad y a aliviar sus dolores y miserias de toda especie. (...) Así meditaba Adamú doblada la frente sobre sus brazos apoyados en el pupitre que tenía ante sí.

Y [así Adamú] organizó desde aquel momento su vida como un perfecto Kobda, que busca primeramente la perfección de su espíritu (...) una vez por semana salía a recorrer la comarca interesándose por sí mismo de que ninguna alma quedara a oscuras. Sólo dedicaba dos horas diarias a continuar en el Archivo los estudios e investigaciones que eran de su predilección.

Así entró Adamú en el camino del verdadero sabio, que busca en primer lugar el cultivo de su yo íntimo, para estar en condiciones de llegar a la verdad absoluta.

Leer el relato completo en El camino del verdadero sabio.

Explicación de Moisés[editar]

Conviene, asimismo, al lector de Escrituras jeroglíficas sagradas, tener una breve concentración mental de evocación a los planos espirituales elevados, con el fin de que la unión de nuestra inteligencia encarnada reciba toda la luz y claridad mental, que seguramente le darán las puras inteligencias que la ley tiene dispuestas, para todo lo que signifique la divulgación y conocimiento de la Verdad en los planos físicos.

Si conocéis algo como Iniciados, de lo qué son las jerarquías de Inteligencias desencarnadas, conoceréis la capacidad y elevada actuación de la Legión de los Arcángeles. Una porción de esta Legión es la encargada, por la Ley de los mundos purificados, para colaborar con aquellos encarnados que se consagran a estas misiones celestiales, aún en medio de las crudas realidades negativas de los planos físicos en que habitan.

Kobdas y Dakthylos[editar]

(OC, EL LAZO DE UNIÓN)

Y toda la vasta y profunda ciencia que la Historia, la Arqueología y la Paleontología han encontrado en la antigua Caldea como en el antiguo Egipto, no tiene otro origen que aquel grandioso y solemne encuentro de la oculta sabiduría de los Dakthylos con el amor floreciente y civilizador de los Kobdas. (...) Y los Kobdas de La Paz pudieron decir lo que decimos los hombres de todas las épocas: “No hay nada nuevo debajo del sol”.

  • La Astronomía, con todo su cortejo de magnificencias y de esplendores, con sus cálculos estupendos y con sus atrevidos sistemas de medidas, aparecía en primer término en aquel grandioso desfile de conocimientos humanos.
  • Le seguían la Filosofía y la Metafísica estrechamente vinculadas como dos hermanas mellizas que caminan al encuentro de una misma madre radiante y eterna: la Verdad.
  • En pos de ellas, la Medicina y la Química, en cuya amplitud cabía cuanto abarca nuestra Botánica y Mineralogía actuales.
  • Las Matemáticas, la Arquitectura,
  • y por fin la Historia de las más remotas civilizaciones Lemurianas y Atlantes, y aun los rastros borrosos de otras más anteriores, detrás de las cuales sólo pueden concebirse los orígenes de la vida orgánica en el planeta surgiendo de una nebulosa como una burbuja ígnea envuelta de gases y de agua, germen pletórico de vida, de una gestación formidable y estupenda.

Tabla resumen[editar]

Escuelas de Moisés en Egipto Escuela de Moisés en Pozo Durba Dakthylos Monte Abejas Kobdas y Dakthylos

Escuela a puertas abiertas:

  1. Ley de Evolución
  2. Ley de Afinidad
  3. Ley de las Alianzas
  4. Ley de los Mundos
  5. Ley de las Almas
  6. Historia de la humanidad en este planeta

Para todos los alumnos en general:

  1. Moral (a cargo de Jetro)
  2. Historia
  3. Ciencias Naturales
  4. Lenguaje
  5. Geografía

La Escuela Antuliana llegó a la cumbre del saber en su época en:[2]

  1. Filosofía
  2. Astronomía
  3. Astrología
  4. Ciencias Naturales
  5. Medicina

Aspirantes a la Iniciación:

  1. Cultivo mental
  2. Cultivo espiritual
  3. Educación física

Escuela a puertas cerradas:

  1. Ciencias Humanas y de convivencia justa y pacífica entre los humanos
  2. Cosmogonía o Ciencia del Universo que nos rodea
  3. Teología Mística o Ciencia Divina de Dios, Creador de mundos y de almas

Para los aspirantes de la Iniciación:

  1. Astronomía
  2. Astrología
  3. Magnetismo
  4. Quiromancia
  5. Hipnotismo
  6. Teología o Ciencia de Dios y de las Almas

La obra de Antulio comprendía: [3]

  1. Astronomía
  2. Medicina
  3. Alquimia
  4. Historia
  5. Geografía
  6. Psicología
  7. Magnetología
  8. Naturalismo

En La Paz archivaron: [4]

  1. Astronomía
  2. Filosofía
  3. Metafísica
  4. Medicina (Botánica actual)
  5. Química (Mineralogía actual)
  6. Matemáticas
  7. Arquitectura
  8. Historia

Algunas ideas sueltas[editar]

Consagración a la Ciencia[editar]

Sexta de las virtudes básicas según Buda, parafraseado por Juan:

Consagración a la ciencia que nos descubre las obras y leyes de Dios y nos hace útiles a la humanidad.

La vida espiritual no está reñida con la adquisición de conocimientos superiores, mediante el estudio de la Naturaleza que es el gran libro del Eterno Invisible, que se nos manifiesta a cada instante en la estupenda grandeza de sus obras, de sus elementos, de sus múltiples creaciones.

“Los cielos y la tierra proclaman tu grandeza, ¡oh, Jehová!, soberano creador de mundos y de seres”, exclama la palabra augusta de las más viejas y sagradas Escrituras.

Consagrar voluntad y tiempo a estudiar la ciencia de Dios y de sus obras, es hacer al espíritu capaz de ser Maestro y guía de las porciones de humanidad que la Eterna Ley nos designe, para conducirlas hacia los caminos de la justicia, de la paz y del amor, donde encontraremos todos la felicidad buscada.

Pasividad suave y serena[editar]

Sexta Arcada de la Ley de los Kobdas:

En los caminos espirituales, colectivos o en común, es peligroso el deseo febril de palpar el éxito si este deseo produce inquietud y perturbación de la paz y serenidad interior, porque esta perturbación e inquietud nos aleja del éxito en vez de acercarnos, y estorba grandemente el desarrollo de las facultades psíquicas hasta la mayor perfección posible.

Para llegar a las mayores alturas en el cultivo de las facultades más elevadas del ser, es indispensable que el espíritu llegue a una pasividad suave y serena en forma que esté pronto siempre a todo esfuerzo y sacrificio para conseguir el éxito, pero sin ansiedad y sin inquietud de ninguna especie

Frases sueltas[editar]

  • Deus ex machina, locución latina.
  • La tecnología no necesita ser mejorada, debe mejorar el ser humano.
  • ¡Ay de aquéllos que buscan insaciables Curiosidades vanas aprender Y descuidan la ciencia de las ciencias Del servicio de Dios y de su Ley!, PK
  • De paz y de piedad era la ciencia perfecta, del poema "Entréme donde no supe" de Juan de la Cruz.

Véase también[editar]

Fuera de la Obra[editar]

Referencias[editar]

  1. Orígenes de la Civilización Adámica, cap. “El secreto del desierto”
  2. MS, EL HIEROFANTE ISESI DE SAIS
  3. Orígenes de la Civilización Adámica, cap. "Como tórtolos entre peñas"
  4. OC, EL LAZO DE UNIÓN