Los diez mandamientos

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Los diez mandamientos sintesis 2.png

En palabras de Moisés[1]:

1. Adorarás al Señor Dios tuyo, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y a él solo servirás.
2. Es delito contra tu Dios, el tomar Su Santo Nombre en falsos juramentos.
3. Es delito no dar tregua ni descanso a tu cuerpo.
4. Es delito abandonar a los que te dieron la vida y negarles el sustento.
5. Es delito todo daño material y moral a tu prójimo.
6. Es delito el adulterio que arroja lodo sobre el honor de tu prójimo.
7. Es delito el hurto del tesoro ajeno.
8. Es delito la mentira calumniosa.
9. Es delito el codiciar los bienes ajenos y despojar de su pan a quien como tú, tiene derecho a la vida.
10. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Versión completa[editar]

Moisés subió al Monte Sinaí al atardecer, vestido de blanco y acompañado de sus 70 auxiliares íntimos: [2]:

El adusto promontorio empezó a cubrirse de un rojizo resplandor de llamas que aparecían como enormes lenguas de fuego que iban elevándose más y más hasta teñir con tintes de oro las nubes que estaban cercanas. (...) Toda aquella muchedumbre sobrecogida de estupor, oyó una grande y sonora voz que decía:

– El Eterno Invisible que es Amor, Poder y Justicia os dice:

Yo soy el Señor Dios vuestro que os ama sobre todas las cosas y quiere vuestro amor, ilimitada confianza y constante fidelidad. Yo soy el Señor Dios vuestro y no tendréis otros dioses en vuestra vida porque Yo Soy la Verdad, la Luz, el Bien y la Felicidad perdurable y Eterna. Soy vuestro origen y vuestro fin. Y ésta es mi Ley única, inmutable, invariable y eterna.

  1. Ámame sobre todo cuanto existe porque Yo Soy tu Dios y tú eres mi Hijo.
  2. No tomarás mi nombre para falsedad ninguna porque Yo Soy la Verdad.
  3. Me consagrarás un día en la semana y será para descanso de tu cuerpo y alegría de tu espíritu.
  4. Después de Mí, darás a tus padres los dones de tu reverencia y de tu amor en todos los días de tu vida.
  5. No matarás a ningún semejante tuyo, porque Yo Soy el dueño de toda vida.
  6. No cometerás adulterio ni acto alguno que ofenda el pudor y dignidad humana.
  7. No tomarás nada ajeno sin la voluntad de su dueño.
  8. No levantarás calumnia ni falso testimonio en contra de tus semejantes.
  9. No desearás los bienes ajenos ni pondrás tu deseo en nada que pertenezca a tu prójimo.
  10. No harás, nunca jamás, lo que no quieras que se haga contigo.

Tal es el resumen de toda mi ley. [2]

Moisés tardó 23 días en bajar del Monte Sinaí debido al extenuante esfuerzo físico y espiritual requerido por las manifestaciones realizadas al momento de recibir los mandamientos. En aquellos días fue atendido por los anacoretas del Monte Horeb, vecino inmediato al Monte Sinaí, que fueron quienes grabaron en piedra el dictado supremo escuchado desde los cielos. [2]

Versión resumida[editar]

Del libro Cumbres y Llanuras, cap. "En la aldea del lago Merik":

Cuando ocurrió la conjunción planetaria del nacimiento de nuestro Señor, el Cristo –continuó el anciano Melchor–, dos Hierofantes Ancianos tuvieron revelación en sueños de que la conjunción anunciaba la vuelta al plano terrestre de aquel gran ser, que había recibido la Eterna Ley del Infinito Invisible para la humanidad. Pero volvía para preguntar a los hombres qué habían hecho de aquella Ley que decía:
  1. Me amarás con todas las fuerzas de tu alma
  2. No harás en mi nombre juramentos falsos
  3. Me consagrarás un día de descanso y oración
  4. Honrarás a tus padres
  5. No matarás
  6. No cometerás adulterio
  7. No hurtarás
  8. No levantarás falso testimonio
  9. No desearás la persona de otro
  10. No codiciarás los bienes ajenos

Otras referencias[editar]

Otras referencias presetadas en la Obra sobre los Diez Mandamientos.

Aelohin [habría] preparado con el concurso de los Anacoretas Kobdas de Horeb, las tremendas fuerzas y corrientes eléctricas como en una inmensa pila, que produjera en todo un pueblo que tanto había sacrificado, la convicción necesaria para preferir la muerte quizá antes de vacilar en seguir a Moisés. [3]

En alto relieve podían verse los principales pasajes de la vida de Moisés (...) las visiones del Monte Horeb, de donde bajó con las tablas de la Ley grabado a buril por él mismo, en uso de sus poderes internos sobre todas las cosas de la Naturaleza, y sintiendo a la vez que una voz de lo alto le dictaba aquel mensaje divino que hemos llamado: Decálogo. [4]

(...) habían sido elegidos los fragorosos montes de Moab, para cofre gigantesco de cuanto había pertenecido a Moisés. Allí estaban aquellas dos tablas que él había grabado en estado extático, y que él mismo rompió en dos por la indignación que le causó al bajar del Monte Horeb, y encontrar que el pueblo adoraba a un becerro de oro y danzaba ebrio en rededor de él. Essen había recogido aquellas tablas rotas y eran las que guardaban en el Gran Santuario Madre de la Fraternidad Esenia. [4]

(...) caracteres grabados por el Gran Ungido, más con la fuerza de su pensamiento y de su voluntad puestas en acción, que por su dedo convertido como en un punzón de fuego que pulverizaba y quemaba la piedra. (AE1, A LOS MONTES DE MOAB)

Comparación[editar]

# Moisés
(Arpas Eternas)
Hilarión
(Moisés, el vidente del Sinaí)
Melchor de Horeb
(Cumbres y Llanuras)
Resumen Protestante
(sabatistas)
Resumen Católico
(catequesis)
1 Adorarás al Señor Dios tuyo, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y a él solo servirás. Ámame sobre todo cuanto existe porque Yo Soy tu Dios y tú eres mi Hijo. Me amarás con todas las fuerzas de tu alma No tendrás otros dioses aparte del Señor. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2 Es delito contra tu Dios, el tomar Su Santo Nombre en falsos juramentos. No tomarás mi nombre para falsedad ninguna porque Yo Soy la Verdad. No harás en mi nombre juramentos falsos No tomarás el nombre de Dios en vano. No tomarás el nombre de Dios en vano.
3 Es delito no dar tregua ni descanso a tu cuerpo. Me consagrarás un día en la semana y será para descanso de tu cuerpo y alegría de tu espíritu. Me consagrarás un día de descanso y oración Consagrarás el sábado. Santificarás las fiestas.
4 Es delito abandonar a los que te dieron la vida y negarles el sustento. Después de Mí, darás a tus padres los dones de tu reverencia y de tu amor en todos los días de tu vida. Honrarás a tus padres Honrarás padre y madre. Honrarás padre y madre.
5 Es delito todo daño material y moral a tu prójimo. No matarás a ningún semejante tuyo, porque Yo Soy el dueño de toda vida. No matarás No matarás. No matarás.
6 Es delito el adulterio que arroja lodo sobre el honor de tu prójimo. No cometerás adulterio ni acto alguno que ofenda el pudor y dignidad humana. No cometerás adulterio No cometerás adulterio. No cometerás actos impuros.
7 Es delito el hurto del tesoro ajeno. No tomarás nada ajeno sin la voluntad de su dueño. No hurtarás No robarás. No robarás.
8 Es delito la mentira calumniosa. No levantarás calumnia ni falso testimonio en contra de tus semejantes. No levantarás falso testimonio No levantarás falsos testimonios. No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
9 Es delito el codiciar los bienes ajenos y despojar de su pan a quien como tú, tiene derecho a la vida. No desearás los bienes ajenos ni pondrás tu deseo en nada que pertenezca a tu prójimo. No desearás la persona de otro No codiciarás la mujer ni los bienes de tu prójimo. No codiciarás los bienes ajenos.
10 Y amarás a tu prójimo como a ti mismo. No harás, nunca jamás, lo que no quieras que se haga contigo. No codiciarás los bienes ajenos No harás imágenes, no te postrarás ante ellas ni les darás culto. No desearás a la mujer de tu prójimo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Arpas Eternas, cap. "En las cumbres de Moab"
  2. 2,0 2,1 2,2 Moisés el vidente del Sinaí, cap. "El dictado supremo"
  3. Moisés el vidente del Sinaí, cap. "De Ramsés al Sinaí"
  4. 4,0 4,1 Arpas Eternas 1, cap. "A los montes de Moab"