Las tres ojivas

De Obra FCU
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Fragmentos de las Leyes Kobdas.

He aquí los ventanales por donde tu alma se asomará, ¡oh, Kobda!,

  • para conocer las perfecciones infinitas del Alma Madre,
  • para recibir los resplandores del Eterno Amor,
  • para aspirar la esencia de la Sabiduría Divina.

Mas, será inútil que ensayes asomarte a ellas si no estás seguro de las bases y de las columnas de tu Castillo Interior; porque te asomarás y sólo encontrarás la niebla salpicada de luces fatuas y de engañosas fantasías, emanación

  • de tus pasiones aún demasiado vivas y
  • de tus deseos demasiado inquietos y febriles.

Primera ojiva[editar]

Comunicación con Maestros a través del Ego

El Altísimo deja en oscuridad a los soberbios y derrama su luz sobre los humildes. Reconócete débil y cargado de miserias y de enfermedades; derrama tu alma en un heroico acto de amor para todos los seres que te rodean y cuando ni un eco de protesta se levante dentro de ti, dirige fija tu mente hacia el plano en que reside tu yo superior, tu Ego, tu llama viva. Oye su voz de reproche y de queja por los fracasos que vida tras vida has cosechado.

Y a través de tu Ego recibirás el pensamiento conjunto de los Guías de la Evolución humana que te harán sentir la grandeza de Dios y su Amor Eterno. Conocerás que tu unión con Ellos ha sido real, si al salir de tu concentración te sientes más fuerte para dominar tu mundo pasional y afectivo, más inundado de amor, de dulzura, de tolerancia y de bondad para tus hermanos y para aceptar pasivamente lo penoso e inevitable que se presente ante ti, ya en lo espiritual, como en lo material.

Segunda ojiva[editar]

Reconocimiento de vidas pasadas y futuro espiritual

Cuando hayas llegado a la plena quietud del que sólo a Dios desea, del que sólo a Dios busca y del que ve a Dios en todos los seres y en todas las cosas grandes o pequeñas, perfectas o imperfectas, se abrirá para ti la segunda ojiva que te dará a conocer tu camino eterno desde el principio al fin y llegarás a verte en los comienzos de tu evolución y al final de ella cuando seas un rayo de la Luz Increada, una vibración de la Eterna Armonía, una potencia de las ilimitadas potencias de la Energía Divina.

Tercera ojova[editar]

Comunicación directa con el Cristo y otros espíritus

Esta ojiva más iluminada y perceptible que las dos anteriores, es la comunicación directa o por intermedio de buenos sujetos hipnóticos con las almas de igual o mayor evolución que la tuya, y sobre todo y más que todo, con el Espíritu de Luz, trasmisor de la Ley Eterna, Verbo de Dios y Mesías de su Voluntad Soberana.

Si hasta aquí has llegado, ¡oh, Kobda!, y aún no aniquilaste las pasiones dentro de ti, tiembla y pide a Dios piedad para esta jornada tuya, porque habrás demostrado ser piedra dura y fría, por donde ha resbalado sin penetrar el agua divina vertida a raudales sobre ti.