Juan el Evangelista

De Obra FCU
(Redirigido desde «Juan»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Apóstol Juan en la isla de Patmos. Fuente: Fascículos bíblicos.

Datos importantes[editar]

Es un espíritu originario de Venus.

Su alma gemela fue Boanerges o Hussin de Etruria en la época de Yhasua, y Bohindra en la época de Abel.

Wikipedia tiene un buen y extenso artículo sobre él, ir a verlo.

Época de Yhasua[editar]

Vista del Mar de Galilea (Kinnereth en hebreo). Se trataría del paisaje en cuyo marco creció el Apóstol Juan. Clic para agrandar la imagen. Fuente: Wikipedia

Fue uno de los doce apóstoles, el menor de ellos en edad.

Sobre su pasado espiritual:

Sabían además, que estaba próximo a encarnar el espíritu que fue madre de Antulio el gran filósofo atlante, aquella incomparable Walkiria de Cerro de Oro que le había dado vida física, y que tan cerca le acompañó en su vida espiritual de entonces. (AE EN LAS GRUTAS DEL CARMELO)

Sobre su destino como encarnado:

[El Maestro] en momentos de íntima confidencia, le había dicho más de una vez: "En esta vida tuya, Juan, no beberás en la fuente de un amor humano... Tu estrella te lleva más alto..., allá donde no se siente hambre ni sed, porque el alma encuentra en sí misma la saciedad de todos sus anhelos". (AE5, REGRESO A PALESTINA)

Primer encuentro con Yhasua[editar]

Juan nace en un viaje a Jerusalén que realiza la familia de Yhasua. [Confirmar]

Periodo de depresión[editar]

Por 10 años Juan quedó absorto en profunda depresión tras la muerte del Maestro. Logró salir de la depresión con ayuda de María de Betania.

Tras la muerte de la Madre María, el Maestro se hizo sentir en los moradores de la casa de Nazareth diciendo que ella ya estaba en su Reino. (EL SOLITARIO DE PATMOS)

Entre la confusión producida por tan grande acontecimiento, tardaron en apercibirse de que sólo Jhoanín faltaba en la casa. Y comenzó la búsqueda. El tío Jaime, como buen conocedor de todos los rincones de la vieja casona y del extenso huerto, indicó a Pedro un caminito de piedra muy disimulado entre las plantaciones de hortalizas. (...) —Sólo tú podrás hacerte escuchar –le dijo a Pedro el tío Jaime–. Al final de este caminito, creo que le encontrarás. Ha sido ése el escondite de sus grandes dolores. Es natural que sufra más que todos.

El despertar[editar]

La visión[editar]

Una noche, en el cenáculo de Nazareth tuvo la siguiente visión [1]:

Vio rodar el mundo, la Tierra, en un inconmensurable abismo azul. De pie sobre ella un magnífico señor que entregaba bolsillos con monedas de oro a determinados seres que se acercaban junto a Él. Les decía estas solas palabras: “Trabaja y persevera, que a su debido tiempo yo vendré a recoger los frutos de este don”. Desaparecía la visión como si una mano de mago la borrara del lienzo y aparecía una segunda visión.

El mismo magnífico señor de pie sobre el mundo Tierra, y los mismos seres que recibieron los bolsillos de oro. Cada uno se presentaba acompañado de un grupo de seres. El uno con diez, otro con veinte, otros con cincuenta o sesenta. Sólo dos o tres llegaron los últimos y extendiendo al señor los bolsillos de oro recibido, le dijeron:

—Señor, el mundo no quiere trabajar para ti, ni hemos encontrado la oportunidad de hacer producir el oro que nos diste. Aquí lo tienes, igual que lo recibimos de tus manos.

Los bolsillos se vaciaron a los pies del señor, y Juan vio que no eran monedas de oro, sino abrojos y piedras con agudas espinas y cortantes aristas que sólo servían para herir, lastimar y aún matar. Y el señor les decía con serena calma llena de majestad: "Apartaos de mi presencia obreros negligentes, porque no podéis entrar en mi Reino en mucho tiempo que ha de pasar".

A lo cual el Apóstol Juan, comprendiendo el oculto significado de estas visiones exclamó "¡Señor!... de hoy en adelante prometo en tu presencia trabajar por ti y para ti tanto como mis fuerzas lo permitan".

Apostolado[editar]

Juan en Roma[editar]

Confidencia con Pedro: (AE5, REGRESO A PALESTINA)

[A Juan] Roma, Pedro y Judá le atraían como un imán al hierro, pero la madre de su Maestro y la pequeña María, su dulce amiguita de las horas tristes, eran para él un lazo demasiado fuerte que no se rompería sin un desgarramiento profundo de su corazón (...) —Me vuelvo a Palestina, Pedro, pero sé que volveré a Roma contigo, porque en la oración de esta noche recibí la iluminación del Maestro (...) en la meditación de esta noche he sentido al Maestro que me decía:

"Donde vive el egoísmo se agosta la plantación. Egoísmo es en ti el buscar siempre apoyo, fortaleza y consuelo en otros, cuando ha llegado la hora de que seas tú, el vaso de agua fresca para los sedientos y la sombra protectora para los que abrasa el fuego enloquecedor de las pasiones humanas..."

Juan como biógrafo[editar]

El encargo de Pedro:

[Dijo Juan:] Tengo el ruego de Pedro de que escriba yo, todo cuanto he visto y oído de nuestro Divino Maestro. Él dicta a Lucanus lo que él vio y oyó; pero como cada uno de nosotros vio y oyó lo que no vieron ni oyeron los demás, justo es que cada cual exponga aquello de que fue testigo ocular. Tú misma, María [de Mágdalo], tuviste conversaciones con Él que no escuchamos nosotros. (AE5, REGRESO A PALESTINA)

Obra[editar]

Considerado el "águila solitaria", Juan escribió el apocalipsis y otras grandes inspiraciones en una isla.

Las siete virtudes de la vida perfecta[editar]

  1. La caridad con el prójimo.
  2. La pureza de vida en pensamiento, palabra y obra.
  3. La paciencia en todas las circunstancias de la vida.
  4. Perseverancia en el sendero elegido, no obstante las opiniones diversas del mundo.
  5. Concentración espiritual, buscando el propio conocimiento y la Energía de la Eterna Potencia.
  6. Consagración a la ciencia que nos descubre las obras y leyes de Dios y nos hace útiles a la humanidad.
  7. El Desinterés.

Ver la paráfrasis completa realizada por Juan en: Las siete virtudes de la vida perfecta.

Otras encarnaciones[editar]

Época de Antulio[editar]

Fue la madre de Antulio, llamada Walkiria de Cerro de Oro.

Acompañó a Antulio para presenciar un juicio final en Júpiter.

Época de Abel[editar]

Fue aquella gran mujer compañera de Bohindra, Ada de Musur, que fue capaz de sobrellevar todo el peso de la Grande Alianza de Naciones de tres Continentes, cuando, desaparecido el Kobda-Rey, su esposo, y muerto su sucesor Abel, quedó ese inmenso lugar vacío, dificilísimo de llenar.

Época de Krishna[editar]

Fue Patriarca de los Flámenes, que en las Torres del Silencio salvaron la vida al Mesías terrestre, perseguido desde su nacimiento.

Época de Moisés[editar]

Estuvo encarnado en la madre de Aarón, Jacobed, que desempeño el papel de madre del hijo de la Princesa Thimetis que no podía revelar el secreto de su hijo cuyo padre era un joyero del pueblo de Israel esclavizado en Egipto.

Época de Buda[editar]

Fue la abnegada y heroica Sakia, hermana de la madre de Buda, muerta al nacer el niño, al cual estuvo ella unida en su infancia, adolescencia y primera juventud.

Otras épocas[editar]

El espíritu Miramez, a través del médium espírita brasilero João Nunes Maia, afirma que:

  • Juan el Evangelista, con la personalidad de Francisco de Asís, en el siglo XX fue el espíritu guía de Pietro Ubaldi.

Según la Biblia[editar]

A modo de recordar el grado de tergiversación que pueden llegar a tener relatos bíblicos, hay quienes afirman que:

Juan el Evangelista fue un hombre de acción; era muy ambicioso; y un hombre con un temperamento explosivo y un corazón intolerante. Su segundo nombre fue Boanerges, el cual significa Hijo del Trueno.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Arpas Eternas 5, cap. "El huerto de Juan florece"
  2. Libro "Francisco de Asís" dictado por el espíritu Miramez, a través del médium espírita brasilero João Nunes Maia